Solo era cuestión de…

Reforzaba su mirada redonda el hechizo mientras le observaba servir otra copa más de vino tinto.
Amanecía de manera descuidada bajo la lluvia y tras la ventana de la alcoba, una luna menguaba la distancia que entre sus cuerpos aún se mantenía. Ella sonrió y tras una carcajada disimuló el miedo que en su pecho apretujaba. Él simplemente rozó su copa con los labios, dio un sorbo ligero y pausado sin dejar de mirarle y colocando la copa junto a la lámpara que emitía apenas la luz necesaria para poder observar el lunar que tanto había deseado besar… sonrió también.
Se trataba tan sólo de romper con todas las reglas de sus sueños, de tomarle los tobillos y extenderle frente a él sobre la cama para poder entregarle sus ganas en besos clandestinos líquidos al ritmo de sus convulsiones. Solo era cuestión de tomarle entre sus labios y saborearle delicadamente con toda la dedicación que una Venus merece por consigna Divina.
Solo era cuestión de evitar ser egoísta y ser con ella. De gozar voluptuosamente sus cuerpos sin consignas. De arrojarle gemidos al cielo a contraluz de sus caderas. De disfrutarle en plena agonía cada que con sus piernas le abrazaba guiandolo bajo el constante movimiento que en la irrupción lasciva iban inventandole nombre a sus nombres.
Sólo fue cuestión de mirarse al espejo mientras lo poseía… para reconocer a la mujer que él tanto veía.






Con cuanta delicadeza has llevado a recrear con mi imaginación alguna historia de mi vida. Gracias por hacerme recordar.
Efras !!! mis respetos este me gusto muchisimo mas !!!!! muy chida descripcion !!